Un poquito sobre mi

¡Hola! Soy Carmen y me hace muchísima ilusión que estés aquí.
Si me hubieras dicho hace unos años que hoy tendría mi propio taller en Chiva (a las afueras de Valencia), rodeada de naturaleza, seguramente no te habría creído.
Aunque estudié Turismo, mi corazón siempre vibró con la artesanía, el dibujo y el diseño. Pero, como nos pasa a muchas, la vida me llevó por el ca
mino de la administración, la gestión y las prisas... hasta que mi cuerpo dijo "basta".
El día que la ansiedad se convirtió en oportunidad
En 2024, mi salud mental me dio un aviso que no pude ignorar. El agotamiento y el estrés constante me pasaron factura en forma de ansiedad. Fue un momento oscuro, de esos en los que sientes que tu mente se apaga. Pero, a veces, hay que tocar fondo para buscar refugio.
Para mí, ese refugio fue la cera-terapia. Empecé a experimentar con ceras naturales y fragancias como una forma de terapia, buscando esos momentos de calma que tanto me faltaban. Y así, entre aromas a bergamota, limón y canela, nació Menta Atelier.
Velas de soja y decoración con alma (y sin tóxicos)
Hoy, desde mi pequeño rincón de paz, creo piezas que no solo decoran, sino que cuidan de ti y de tu entorno. En mi tienda encontrarás:
- Velas de soja artesanales: Hechas con aceites de fragancia con certificación IFRA, libres de tóxicos y 100% veganas.
- Decoración consciente: Objetos de resina Jesmonite creados uno a uno.
- Quemadores y Wax Melts: El dúo perfecto para transformar el ambiente de tu casa. Los quemadores de cerámica hechos a mano, están diseñados para que disfrutes de la fragancia de forma lenta y envolvente.
- Talleres creativos presenciales: para que compartamos una mañana (o una tarde) entre aromas y texturas, aprendiendo a crear con las manos y a pausar la mente, tomándote un ratito para ti.
- Kits DIY para casa: Si prefieres explorar tu creatividad a tu ritmo, he diseñado kits con todo lo necesario para que vivas la experiencia Menta Atelier desde tu salón.
Menta Atelier es el resultado de reinventarme tras momentos difíciles, pérdidas personales y el vértigo de ser autónoma. Pero lo hago con la convicción de que la vida está para vivirla apostando por lo que nos hace felices.
Me gusta pensar que lo que estoy creando se convierte en un ritual de relax para ti (y para mi). Además, mi compromiso es total: reciclo al máximo y colaboro con organizaciones benéficas locales porque creo que el arte también debe servir para ayudar a quienes más lo necesitan.
Gracias por acompañarme en este viaje. Cada pedido que recibas lleva un poquito de mi historia y toda mi ilusión.
Con cariño,
Carmen